La exposición de Tutankamón en París desvela infinidad de maravillas

Publicado el 

La exposición de Tutankamón en París desvela infinidad de maravillas

Del 23 de marzo al 15 de septiembre de 2019, la exposición «Tutankamón, el tesoro del faraón» hace escala en París. Venga a celebrar el centenario del descubrimiento de la famosa tumba real.

La exposición de Tutankamón en París desvela infinidad de maravillas

Un evento mundial en la Villette

Desde el obelisco que se erige en la Plaza de la Concordia hasta la pirámide del Museo del Louvre, son muchos los edificios parisinos que dan testimonio del entusiasmo de la Ciudad de la Luz por el antiguo Egipto. 2019 será el año cultural Francia-Egipto y por eso París se prepara para recibir la visita de algunas de las piezas más hermosas halladas en la tumba más famosa de la historia de la humanidad. El Ministerio de Antigüedades Egipcias ha tirado la casa por la ventana con «Tutankamón, el tesoro del faraón». Después de exhibirse en Los Ángeles, esta gran exposición para todos los públicos se instala en la Grande Halle de la Villette para pasar allí varios meses antes de proseguir su gira mundial. Los más curiosos descubrirán mucha información adicional gracias a las audioguías.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

La exposición de Tutankamón en París desvela infinidad de maravillas

Tesoros ocultos milagrosamente descubiertos

Vivirá un viaje emocional entre esas 150 maravillas originales, joyas de oro, grabados, esculturas y herramientas de rituales, todas encontradas en la tumba de Tutankamón. ¡Qué privilegio descubrir esas obras de arte que, en algunos casos, salen de Egipto por primera vez! Esos objetos artísticos regresarán después al futuro Gran Museo Egipcio de Guiza, a los pies de las pirámides. De hecho, al acudir a la exposición, los visitantes contribuyen a financiar el que está llamado a ser el museo más grande de África.
Este evento único nos remonta hasta el siglo XIV antes de nuestra era, cuando reinaba el décimoprimer faraón del antiguo Egipto. Muerto prematuramente después de nueve años de reinado, con tan solo 18 o 19 años, Tutankamón fue enterrado con sus tesoros en las profundidades del Valle de los Reyes, cerca de Luxor. Excavada justo encima, la tumba de Ramsés VI sirvió para ocultar la del joven soberano y protegerla de los saqueos. En 1922, el arqueólogo británico Howard Carter descubrió milagrosamente bajo un desierto de arena la tumba intacta de ese faraón hasta entonces desconocido. La mítica máscara funeraria de oro se quedó en su país de origen, pero tenga los ojos bien abiertos porque podrá contemplar unas piezas espléndidas presentadas en exclusiva. Para los antiguos egipcios, la muerte era el paso hacia una nueva vida. Un renacimiento posible si el cuerpo del difunto se preservaba según los ritos mágicos y se rodeaba de ofrendas funerarias que le acompañarían en ese gran viaje al más allá.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

La exposición de Tutankamón en París desvela infinidad de maravillas

Féretro en miniatura y objetos de valor

Entre las piezas expuestas, le fascinarán los sarcófagos adornados con piedras preciosas como el lapislázuli, la «piedra del Cielo» que simboliza los ojos de los dioses. También podrá admirar los jarrones decorados con jeroglíficos o incluso algunos juguetes del faraón cuando era niño, como unas pequeñas figuritas esculpidas.
Luego tómese su tiempo ante la espectacular estatua con la efigie de Tutankamón. En la audioguía le explicarán la simbología de esta obra que ocultaba la tumba del rey: la piel negra de la estatua representa la fertilidad del Nilo y su promesa de resurrección. Por su parte, el oro simboliza el sol y la carne de los dioses.
Un poco más allá, le intrigará un féretro canope en miniatura que representa al emperador egipcio. Y su función le sorprenderá aún más: ¡contenía su hígado! Durante la momificación, se extraían las vísceras, que se conservaban por separado. Esos órganos embalsamados, ungidos con resina y ungüentos y envueltos en tiras de lino, se colocaban en jarrones o, como en el caso de Tutankamón, a resguardo en el interior de los féretros en miniatura.
Otro objeto le llamará la atención: el naos. Ese cofre de madera recubierto con pan de oro tenía en su interior una estatuilla de Tutankamón, sin duda también de oro. Los paneles de sus puertas y paredes, ricamente adornados, están ilustrados con escenas del faraón con Anjesenamón, su joven esposa. Verá a la pareja real cazando aves en los pantanos y escenas de ofrendas, en las que es prioritario el papel de la reina. La exposición, magnificada por una escenografía impecable, le revelará también un suntuoso lecho funerario. Ese mueble ceremonial de ébano y pan de oro está decorado con figuras divinas que velan por el descanso del faraón. Según el culto egipcio, los muertos solo estaban dormidos y se levantaban en el momento de su renacimiento.
Después de soñar despierto en el deslumbrante mundo del heredero de la dinastía XVIII, puede profundizar sus conocimientos en la famosa galería egipcia del Louvre. Allí descubrirá los vestigios de las civilizaciones que se sucedieron a orillas del Nilo.

Tutankamón, el tesoro del faraón
Del 23 de marzo al 15 de septiembre de 2019
Grande Halle de la Villette
211 avenue Jean Jaurès
75019 París
+33(0)1 40 03 75 75
lavillette.com/programmation/toutankhamon_e185